Leí que “el diálogo es el yunque del cual brota la chispa de la verdad.” Me recordó el proverbio que dice: “Hierro con hierro se aguza; / Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.” Parece que Dios piensa que necesitamos esto, y que nos desarrollarnos más al interactuar con otros.
Cada uno de nosotros necesita unos cuantos amigos nuevos con quienes aguzar nuestro pensamiento y conducta mediante el diálogo, consejo, interacción y oración regulares. Debido a que todos somos imperfectos, necesitamos estar expuestos a la obra que Dios está haciendo en las vidas de otros para madurar más nosotros mismos.
Le habla David Jeremiah animándole a que tome el camino a una vida nueva. Descubra las sendas de Dios a la madurez . . . en Su Minuto en la Biblia.